Descripción
El Arco de Santa María es una de las puertas monumentales más emblemáticas de Burgos y uno de los principales accesos al casco histórico. Construido en el siglo XVI sobre una antigua puerta medieval, fue remodelado durante el reinado de Carlos I, convirtiéndose en un arco triunfal dedicado al emperador y a la grandeza de la ciudad.
La fachada, de estilo renacentista, presenta una impresionante composición escultórica con figuras de personajes históricos vinculados a Burgos, como el Cid Campeador, Fernán González o el propio emperador Carlos V. En el interior se conserva una sala de exposiciones y un pequeño museo con obras relacionadas con la historia local.
Situado junto al puente de Santa María y el río Arlanzón, el arco constituye uno de los símbolos más reconocibles de Burgos. Su ubicación, entre el paseo del Espolón y la plaza del Rey San Fernando, lo convierte en punto de encuentro obligado para vecinos y visitantes.